lunes, 8 de marzo de 2021

¡Sin trato especial!

 
Es costumbre ya, desde cientos de años, darle etiqueta comercial a los días que de una u otra forma recuerdan una lucha, una tarea, una gesta histórica. Incluso el amor ha sido encerrado en un día para celebrarlo con bombas y platillos (valga decir que deben ser bombas y platillos de lujo para que el amor que celebras sea más intenso). 

Hoy, 8 de marzo es el turno del Día Internacional de la Mujer y más que comercializarlo queremos recordar los hechos de un día como hoy en 1908 cuando 129 mujeres murieron en la exigencia de mejores condiciones laborales, reducción de la jornada, igualdad de salarios entre hombre y mujeres, queremos darle valor a esas mujeres que entregaron su vida en aquella fábrica que hoy son nuestra deuda historica con la lucha por la igualdad de género. No reclamamos trato especial, no lo queremos. Queremos reconocimiento de nuestra condición, de nuestras capacidades.

El patriarcado, el capitalismo nos han empujado a un lugar oscuro con paredes de tal grosor que nuestra voz no pueda ser escuchada. Nos han enclaustrado en el papel de la ama de casa sumisa que sólo sirve al hombre y a los hijos como "deber histórico y social" pero además de ser el pilar fundamental del hogar, hemos sido, somos y seguiremos siendo la fuerza motora de este mundo, hoy decimos con el gigante Chávez que "sin la verdadera liberación de la mujer, sería imposible la liberación plena de los pueblos". 

Estamos aquí, estamos de pié, estamos dispuestas, estamos en las calles, estamos en las luchas, estamos en la construcción de un mundo mejor.

¿Podemos rectificar?

Generemos “La Chispa” | por Eleneo Leal

Empatía
La empatía es un sentimiento de conexión o relación. Es la habilidad de entender los sentimientos ajenos. La empatía es necesaria para colaborar. En contraste, los comportamientos abrasivos y bruscos alejan a la gente. No es solo tratar de entender, es además ponerse en el lugar del otro y vivir, desde su perspectiva, las situaciones que afronte.

Los conflictos suelen seguir un patrón de desconfianza, que pasa por la provocación y se intensifica antes de estancarse. Por lo general, discutir no cambia el punto de vista de una persona; esto sólo genera más discusión. Sin embargo, la empatía puede generar un nuevo patrón de cooperación productiva, que supone contribuciones recíprocas, transacciones mutuamente beneficiosas y continuidad.

En vez de atacar las ideas de los demás, muestra respeto por el punto de vista ajeno. Pídale a su interlocutor que se explique. “Limpie el aire” a la primera señal de incomodidad emocional, en lugar de evitar el conflicto y dejar que la insatisfacción crezca. En vez de confrontar, sostenga una “conversación crucial”, en la que exponga sus intereses y escuche los intereses de su interlocutor.

Ciertos estudios demuestran que las personas deciden si continuar o dejar una conversación, en los primeros cuatro minutos. El experto Leonard Zunin recomienda tomar en cuenta esta observación en nuestras relaciones a largo plazo. Cuando nos encontramos con alguien que no vemos desde hace tiempo, utilice los primeros cuatro minutos para restablecer la relación, y ocúpese de los asuntos más íntimos después.

Cultive hábitos sociales que fortalezcan la relación: elogiar honestamente, mantener las promesas, escuchar y criticar constructivamente. Evite los comportamientos “tóxicos”, como aplastar las ideas ajenas, evitar losas elogios, alardear, ser esquivo, etc.

Lo único que podemos controlar es nuestro comportamiento, teniendo siempre en cuenta que las reacciones a nuestras palabras generan conducta en la persona con quien interactuamos, diferentes situaciones emocionales captan nuestra atención y nos arrastran a una cápsula, nos limitan y determinan la capacidad finita de querer solucionar la controversia.

Estar en el lugar del otro significa haber internalizado su pesar, su molestia, su tristeza, su sentir. Muchos aprendemos éstas lecciones después de cometer desatenciones y errores, que cuentan la perdida de relaciones valiosas para el equilibrio psicoemocional.

Esperar que el tiempo calme la ansiedad, lleve a su lugar los estadios de interacción y, permita la reconstrucción del tejido que logre cubrir heridas y avanzar nuevamente es una fuente de motivación que solo se logrará desde el querer hacer, querer pasar, querer comenzar.

La empatía está muy ligada a otros sentimientos que son importantes para la interrelación social, aprovechemos el tiempo para ganar espacios y cambiar positivamente la vida de otras personas.

Lo siguiente a la empatía es el perdón, parte de la sanación que nos lleva a conseguir paz interior y a generar mejores momentos para la tranquilidad.

Que siempre se imponga la segunda oportunidad, que el amor sea la fuerza irreductible de nuestra vida. Siempre seremos parte importante de alguien, nadie es totalmente independiente cuando de emociones se trata.


 

viernes, 26 de febrero de 2021

Redes Disociadas

Generemos "La Chispa"| por Eleneo Leal

Sin duda alguna, el efecto multiplicador de las redes sociales les convierte en un factor influyente en las emociones de sus usuarios y usuarias, exponencialmente vemos como su alcance hace llegar información que en gran porcentaje carece de validación o veracidad, son una forma de expresión con la cuál una persona consigue propagar un mensaje que traspasa los umbrales de la prudencia, alteran  la percepción sobre algún fenómeno de caracter social, cultural, económico o político, el manejo del WhatsApp y su "estado", además de las innumerables personas que describen con orden cronológico las acciones que durante el día realizan es una muestra de ello, hacen entender que las RRSS son por su uso inherentemente antagónicas.

Algunos parecen utilizarlas para ser quienes desearían ser, y olvidar, durante un tiempo, que queda inscrito como actual, quiénes son, caminantes en un desierto con una especie de oasis virtual. Otros, simplemente, exponen, expresan y muestran lo que ya son, que en la medida en la que lo han aceptado (se creen el cuento) se muestran grandiosos. Los primeros necesitan demostrar continuamente lo que “saben” o se creen que “saben”, desmereciendo a otros, sin preguntarse tan siquiera si los errados, no serán ellos. Escupen sentencias dogmáticas amparándose en manuales, refritos o bodrios sacados de alguna página web, ni tan siquiera se basan en la referencia bibliográfica oportuna del pensador del que se habla.

Algo similar ocurre, en el ámbito de la Filosofía donde el prestigio académico parece elevar a quien por títulos lo posee, en un altar sagrado.  Repelen especialmente los que considerándose defensores de los más dignos derechos pisotean, sin miramiento, el derecho de los otros a manifestar su interpretación o lectura de un autor. Respecto de las que, cabe decir que, la mayoría pueden resultar controvertidas. En cualquier caso, quien ama la Filosofía, lee, piensa, reflexiona, se esfuerza en entender y con suerte surge como una intuición: la percepción de haber aprendido aquello que tal vez pretendía decir el autor. Y una vez captado, se une con tu interior y de ahí pueden surgir nuevas intuiciones que constituyan una perspectiva, al menos sugerente y a considerar.

La máxima de hoy, esa filosofía de vida para el manejo de las emociones en el marco del uso adecuado de las redes sociales nos invita a ser más prudentes, comedidos y cautelosos con lo expuesto, ¿eres tanto como muestras? ¿Se incrementa el hedonismo virtual? ¿Podemos ser personas sensatas siendo consumidor de RRSS?

Estamos llamados a no perder la identidad emocional, el mundo se convierte en una red social gigante ¿cuando nos alegra el éxito del otro?, el logro conseguido desde el esfuerzo, sin poner el pie en el hombro de nadie para alcanzar el mérito, la construcción colectiva de un intelecto es el SUR y para eso es necesario valores de fraternidad, solidaridad, empatía y sensibilidad, ese tipo de accionar poco se hace público, no dejemos que domine la necesidad de expresar precariedad, necesidad, ira, ambición o envidia, mostremos lo necesario que es para la humanidad transformar el hoy.
 
Mucho se puede hacer si en nuestras RRSS mostramos lo importante que es crecer juntos, mejorar el entorno y encontrar un objetivo común... pasemos del todos contra todos al todo para todos.